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domingo, 7 de diciembre de 2008

Crisis urbanística

El entorno urbano es hoy también el espacio de de más de la mitad de la humanidad. Dos de cada tres personas que habitamos éste planeta estará de alguna manera instalada en conglomerados urbanos, antes del 2020.

e manera que las ciudades y su nueva especie, el “homo urbanus”, son el múltiple reto tecnológico para los tres niveles de gobierno.

Qué incluyen esos retos?

Todo, absolutamente todo; por tres sencillas razones, la primera es que el hábitat urbano está lejos de satisfacer todavía las necesidades humanas en términos de ser eficiente soporte para la evolución, en según lugar el rezago tecnológico de los desarrollos urbanos puede andar en promedio en cien años entre la tecnología disponible y la urbanísticamente aplicada, y por último, lo más conocido, el saldo no cubierto en agua potable, saneamiento, vialidad, e instalaciones deportivas por mencionar algunas de demandas permanentes y por tanto insuficientemente satisfechas.

todo lo anterior se agregan los efectos de la variación climática, como la insuficiente recarga de los acuíferos, la concentración de las lluvias y los cambios en el nivel del mar; en el caso especial de Veracruz, se debe incluir también el estado de salud de los arrecifes, que protegen éste litoral desde hace miles de años y que hacen obligada relación entre la supervivencia de la actual ciudad y el destino del parque arrecifal.

a cereza del pastel es la oferta de agua y el costo de transporte y la energía en zonas urbanas; por lo que el urbanismo del nuevo siglo tiene entere sus asuntos de obligada agenda, eficientar a las ciudades y sus servicios, para que el impacto ambiental que a diario producen, pueda entrar gradualmente en el esquema de la sustentabilidad; entendida ésta, como el apoyo total a la vida.

or todo lo anterior estaremos de acuerdo que el espacio urbano también está en crisis y requiere terapia intensiva, con urgencia.

l tema es muy amplio y necesita de la intervención de especialistas o de lo contrario se dispendiará un recurso no renovable, el tiempo.

or hoy es cuanto, el asunto urbanístico es casi inagotable, pero la sustentabilidad de la paciencia de los lectores, no.


Gracias y hasta muy pronto.

Civilización en Crisis y Nueva Civilización

No obstante los esfuerzos de los gobiernos por frenar la caída de los mercados de valores, estos se comportan de manera contraria, tal como si no hubiera paquete de remediación alguna.

Si a pesar de los cuantiosos recursos aplicados globalmente, desde la perspectiva financiera, no se reestablecen los equilibrios necesarios, entonces podemos pensar que la causa profunda no está en la liquidez, esta es solamente el rostro visible de algo más profundo, la desconfianza generalizada hacia instituciones y modelos agotados, como síntoma inequívoco de que una etapa del tránsito evolutivo de la actual humanidad, terminó.

En documentos del segundo informe mundial sobre el agua (ONU) se reconoce que en la actualidad, la constante es el cambio; pero no debe alterarnos el hecho de cambiar porque siempre será para mejorar, si aceptamos que estamos viviendo un cambio de proceso evolutivo, estaremos de acuerdo que la evolución es siempre para mejorar, nunca para degradar, la vida es evolución.

No desaparecerá ningun oficio u ocupación; los empresarios continuarán haciendo negocios e incrementando sus capitales, los médicos continuaran cumpliendo con su vocación, los arquitectos diseñando espacios, etc..se modificarán las reglas del juego económico y financiero, pues el próximo 15 de noviembre empiezan las negociaciones entre las 20 o 25 naciones que manejan las mas abultadas economías del mundo.

Ya aportaron para superar la crisis, ahora sigue la generación de instrumentos institucionales para prevenir otro descalabro de naturaleza similar.

Todo está cambiando, para dar paso a nuevos equilibrios que hagan viable el desarrollo de una nueva civilización, comprometida con la vida, respetuosa de los ecosistemas y dispuesta a conceder bienes presentes a cambio de seguridad vital a futuro.

Ésta puede ser la última década de la vieja civilización con modelos económicos extremos y confrontados para dar paso a un esquema mas proclive a los equilibrios y a las practicas sustentables.

Dos líneas de acción muy generales marcarán el inicio de los nuevos tiempos, las reformas de las estructuras de gobierno, y el surgimiento de nuevos nichos de mercado para las mentes emprendedoras, éste es un tiempo de oportunidades. Los vacíos del viejo modelo deberán ser llenados con nuevas ofertas.

Como es de esperarse las reformas de los gobiernos pueden ser mas lentas en función de sus esquemas para el propósito, pero las empresas tendrán toda la cancha libre para desarrollar sus actividades.

También en lo social estaremos comprometidos con la vida común y cuidaremos mas de nuestras ciudades.

Los tres niveles de gobierno verán como se elevan las demandas de la ciudadanía, llegando al punto de tener que hacer de la consulta pública un instrumento de gobierno, y no un acto de protocolario, porque estamos hablando de replantear las prioridades conforme a evolución y permanencia de la vida.

Todo lo aquí planteado es una reflexión apoyada en la realidad y nada más. Es el conjunto de circunstancias el que nos permita una proyección de ésta naturaleza, así, vemos por ejemplo que las prospecciones en materia de agua son contundentes; este es el siglo del agua.

No hay motivo alguno para el colapso anímico, ni para esperar un futuro nebuloso, si observamos el conjunto de informes sobre el estado del mundo, encontraremos que todo se ajusta a la lógica de la evolución; la impecable lógica de la vida, cuando la analizamos en la perspectiva de los grandes tiempos.

Somos afortunados de asistir y ser actores al mismo tiempo, de una inigualable transición de civilizaciones, es un tiempo de inflexión, de ajuste de rumbo, pero con certidumbre, para el destino de la humanidad.

¿Acaso no es raro que todas las crisis se presentaran simultáneamente?

Pues se trata de poner nuevos tiempos al reloj de la vida y nuevas condiciones a la nave que la aloja, la tierra, el tercer planeta desde el sol.

Un abrazo fraternal y afectuosos a cada uno de los millones de lectores de Humanismo 21, tengan mucha fe en que todos los cambios que vive el mundo, son para bien, para la continuidad de la especie y la evolución sin interrupción.

Soluciones para la Crisis

Habiéndose aprobado el paquete de rescate financiero, por parte del congreso de Estados Unidos, los mercados de acciones y otros tipos de deuda, continuaron en caída acelerada, abismal, estrepitosa. Es notable, inolvidable.

Lo cual es evidencia clara y cara, que en la raíz del problema, no radica en la falta de dinero; está en la falta de credibilidad.

Los indicadores de las bolsas de valores también proyectan otros valores, en este caso, abrumadora desconfianza .

El punto es que nada, ni la suma astronómica otorgada como línea de crédito, pudo frenar los retiros de los inversionistas, que ven esfumarse el producto de décadas de trabajo, por las decisiones irresponsables de los barones del dinero.

O sea, la crisis financiera tiene su origen en abusos y errores humanos y por lo tanto solventarla está al alcance de seres humanos.

Por si fuera poco, en medio del sismo financiero, se aclaró que la baja del pecio del petróleo, se debe a que los contratos de suministro son operados por financieros y no por las agencias de gobierno, lo que facilitó la especulación, vil y canalla, elevando los costos de todo.

La convocatoria de la FAO, de hace unas semanas, para buscar financiamiento para paliar la crisis alimentaria, escasamente obtuvo un poco menos de la mitad de lo proyectado, y eso que representaba una milésima parte del paquete de rescate norteamericano, como referencia simple.

Una vez más quedó claro que el factor humano complicó una solución para seres humanos. Estamos en pobreza extrema.

Entonces la verdadera crisis es de Humanismo, de falta de valores, es el más dramático de los escenarios.

Sólo las ganancias monetarias mueven a las voluntades y está tan infiltrado el problema que no sería extraño que quienes de esta experiencia se enriquecieron en todos los sentidos, ya estén tramando una nueva fechoría.

Y si es así, los bancos volverán a quebrar, en veinte o treinta años, pero volverán a quebrar, por que todo evento es resultado de una idea o de una filosofía y mientras la idea sea especular, los resultados serán los mismos.

Esperemos que como toda experiencia humana, sirva para hacernos más prudentes y menos necios.

Y la pregunta puede ser ¿Cómo superar ésta crisis?

Primero evitando los errores que la producen, para evitar ir gestando la siguiente, o sea cuidado con las especulaciones.

Segundo innovar en materia de inversiones y proyectos productivos, a salvo de los vaivenes especulativos, que acrecienten el capital, con los riesgos manejables y efectos previsibles.

Tercero estudiando al detalle cada rubro y cada giro de actividad productiva.

Sin olvidar lo que resulte de la matriz del cambio climático, que junto con las finanzas, son las dos hojas de la tijera con se está cortando el nuevo modelo de desarrollo mundial; la crisis de alimentos es una consecuencia del anterior y por lo tanto, será solventado también.

Todo está por construirse de cara al tercer milenio.

Por lo tanto hay un mar de oportunidades, esperando soluciones.

Las crisis de esta magnitud tienen también un lado positivo; al cambiar el estado de las cosas, aparecen más opciones de soluciones y nuevas necesidades también.

¿Hacia donde caminar?

¿Qué nuevos proyectos emprender?

Las respuestas son trajes a la medida y no hay recetas globales, porque la globalización posible hasta ahora, ya está casi completa.

Entonces las soluciones tienen que ser en el espacio de lo regional y en el entorno urbano, como complementos de lo global, sin negar nuevas posibilidades mundiales, ninguna.

Con confianza en nuestros valores universales, en nuestra cultura y en nuestro entorno evolutivo, podemos formular proyectos realmente viables, desempolvando el patrimonio cultural y tecnológico que ya tenemos.

De hecho quedó demostrado una vez más, que es la falta confianza la que mas afecta a cualquier proyecto, de cualquier naturaleza.

Es el capital mas escaso y el más volátil.

La crisis del agua, peor que la financiera

Los estudios con más soporte técnico y veracidad, elaborados por el sistema de instituciones de la ONU, no dejan lugar a dudas, la crisis del agua puede ponernos en un verdadero vía crucis.

En los días anteriores se cubrieron las planas de los periódicos con las notas relativas al colapso financiero de las bolsas de valores, que resultaron con menos valor real, que lo establecido en documentos.

El punto es que las finanzas mundiales están en crisis, se restringirá la liquidez, los fondos en general y los créditos se desfasarán, por simple lógica operativa.

Sin embargo hay temas muy álgidos de la agenda global y nacional, como es el caso del agua, que deben tenerse en la más alta prioridad de la estrategia financiera y tecnológica, para las próximas tres décadas venideras, que se ocuparán en instrumentar los cambios institucionales y ajustes sociales, que demanda la nueva matriz de condiciones mundiales.

Sin agua limpia suficiente, ni la vida, ni proyecto alguno es viable.

No es posible aspirar a reforma o reestructuración alguna, si no sustentamos primero la vida.

Es mas simple todavía, no tiene sentido aspiración alguna, con un reducido horizonte de vida.

Durante décadas no solamente hemos usados insustentablemente los recursos naturales; hicimos de la dilución en aire, agua y suelo, el “método” favorito para deshacernos de todo tipo de residuos, o más coloquial el asunto, aplicamos la tecnología de los gatos, enterrar los desechos.

Pero ese caminito se acabó, los ecosistemas ya no aguantan mas mugre y contaminación (ecosistemas del milenio_ ONU), la atmósfera saturada de aerosoles y gases de efecto invernadero (documento del cambio climático, Semarnat) y estamos frente al reto de limpiar el agua en su totalidad para dar respuesta a la creciente demanda que representa la concentración de la humanidad en las ciudades, que por lógica no pueden ser sustentables si les falta agua.

Aumentar la producción de alimentos y de biocombustibles, ajustes por la variación climática y crecientes niveles de contaminación, sencillamente son incompatibles.

El siglo XXI, es el siglo del agua, y por lógica derivación, el siglo de la vida.

En el anterior artículo se ponderó la vida como un objetivo común, que nos puede ayudar a construir políticas públicas regionales y globales, sustentables, y hoy ,con esta breve exposición queda claro porqué.

El objetivo del milenio es la vida, o de otra manera no podemos articular acciones concertadas y dirigidas hacia la consecución de la sustentabilidad; entendida ésta como el apoyo total a la vida.

Sólo considerando la vida como el gran objetivo común, podemos diseñar todas y cada una de las estrategias que las actuales y futuras crisis, requieren para su solventación.

Sólo el cambio permanece, decían allá por la tierras de Confucio, hace siglos, y estaban en lo cierto.

Adaptabilidad es un atributo de la vida; pero requiere de agua.

Porque las soluciones para el agua requieren de todos los recursos y también de tiempo, no desperdiciemos el tiempo, porque puede llegar la circunstancia que teniendo el dinero a la mano, no podamos acomodar al clima y los ciclos hidrológicos que no se ajustan a las leyes civiles, solo obedecen a las naturales.

Podemos superar todos esos retos, si tenemos un poco de sensatez y suficiente prudencia, para prevenir un magnificado estrés hídrico.